Inspección OCA en electricidad: Qué es, cuándo es obligatoria y para qué sirve

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Cuando se realiza una instalación eléctrica, es importante que esta sea segura y cumpla con la normativa actual. En este sentido, una inspección OCA tiene un gran importancia, ya que un Organismo de Control Autorizado garantiza que la instalación está dentro de normativa y es segura.

Como especialistas en instalaciones eléctricas, en Luzmart, consideramos de gran importancia que las modificaciones significativas en la instalación eléctrica sean realizadas por electricistas autorizados y sean supervisadas por una OCA. Sin embargo, existen situaciones en las que la inspección por parte de una OCA es obligatoria de acuerdo al Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT).

En este artículo te contamos qué es una inspección OCA, cuándo es obligatoria y para qué sirve.

Tabla de contenidos

Qué es una inspección OCA en electricidad

La imagen es creada y representa a un ingeniero eléctrico de una OCA revisando un cuadro eléctrico con un técnico de Luzmart

Una OCA (Organismo de Control Autorizado) en el ámbito eléctrico es una entidad independiente y acreditada oficialmente por la Administración para realizar inspecciones técnicas en instalaciones eléctricas. Estas entidades están autorizadas conforme al Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT) y a la normativa de seguridad industrial para verificar que una instalación ha sido ejecutada correctamente y cumple con los requisitos legales y de seguridad establecidos.

Para qué sirve una OCA

La función principal de una OCA es actuar como entidad técnica e independiente con la misión de comprobar que una instalación eléctrica específica es completamente segura y que su diseño, montaje y componentes cumplen con la totalidad de la normativa vigente en materia de seguridad industrial y electricidad, como el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT). 

Es importante resaltar que un Organismo de Control Autorizado no tiene capacidades técnicas para llevar a cabo los trabajos de modificación o adecuación de la instalación eléctrica. Para realizar los trabajos de electricidad, se debe de contar con electricistas autorizados, que serán los encargados de hacer las labores relacionadas con los elementos de electricidad.

De cualquier manera, el papel de la OCA es fundamental en muchos casos, ya que no solo acredita la protección de la integridad de la ubicación donde se encuentre la instalación eléctrica, sino que ampara el bienestar de las personas y materiales que se encuentren allí. 

Disponer de una inspección OCA aprobada garantiza que la instalación cumple la normativa, evitando posibles sanciones, retrasos en el alta o suspensiones del suministro eléctrico. En instalaciones como locales de acceso público o sistemas eléctricos de alta potencia, esta verificación no es opcional, sino un trámite imprescindible para solicitar un nuevo alta o efectuar cambios relevantes en la instalación existente.

Cuándo es obligatoria una inspección OCA

La participación de una OCA no es algo que solo sea voluntario en las instalaciones. Por eso, en aquellas que implican mayor riesgo o complejidad técnica resulta un trámite obligatorio. Su intervención permite certificar oficialmente que el sistema eléctrico ha sido ejecutado conforme a la normativa y que dispone de las protecciones necesarias frente a posibles peligros como cortocircuitos, sobreintensidades o contactos eléctricos inadvertidos. Te damos algunos ejemplos de cuándo es obligatoria una inspección OCA: 

Si hay que hacer una instalación eléctrica nueva o ampliación significativa

Cuando se ejecuta una instalación eléctrica desde cero o se lleva a cabo una ampliación de cierta entidad —por ejemplo, aumento de potencia, incorporación de nuevos circuitos o cambio de uso del local—, la normativa actual obliga a que dichos trabajos sean proyectados y certificados conforme al Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT), aprobado por Real Decreto 842/2002, y al Reglamento de Seguridad Industrial establecido en la Ley 21/1992 y sus disposiciones posteriores.

En estos casos, no basta con una simple modificación interna, sino que debe intervenir un instalador autorizado que elabore la documentación técnica correspondiente (memoria o proyecto), ejecute los trabajos conforme a las Instrucciones Técnicas Complementarias aplicables, y emita el boletín eléctrico que garantice la conformidad con la normativa.

Dependiendo de la potencia involucrada o de las características del emplazamiento, esta actuación puede requerir además la inspección de un Organismo de Control Autorizado (OCA) para su legalización final ante la compañía distribuidora o ante el registro competente de la comunidad autónoma.

En definitiva, cualquier instalación nueva o ampliación relevante debe abordarse con criterio técnico y respaldo legal, ya que solo así se garantiza la seguridad, la continuidad del suministro y la validez administrativa de la instalación.

Cuando se realiza un cambio de uso de la instalación

Cuando un inmueble pasa a destinarse a una actividad diferente —por ejemplo, al transformar un local comercial en otro tipo de negocio— la instalación eléctrica debe adaptarse al nuevo uso previsto. Esta obligación viene recogida en el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT), el cual establece que cualquier instalación debe adecuarse a las condiciones de servicio y niveles de seguridad exigidos para la actividad que va a desarrollarse.

El cambio de uso puede implicar modificaciones en potencia, protecciones, grado de protección contra incendios o clasificación del local en términos de riesgo, por lo que no basta con mantener la instalación existente aunque esté en buen estado. En estos casos, debe intervenir un instalador autorizado, realizar las adaptaciones necesarias conforme a las Instrucciones Técnicas Complementarias del REBT, emitir un nuevo certificado de instalación eléctrica y, en determinados supuestos, contar con la inspección de un Organismo de Control Autorizado (OCA) antes de solicitar el alta o modificación del suministro.

En resumen, cambiar el uso de un local no solo implica reformas visibles; también exige actualizar la instalación eléctrica para garantizar que cumple con las condiciones legales y de seguridad que corresponden a la nueva actividad.

Periódicamente en instalaciones eléctricas en edificios públicos, industriales o comunidades deben pasar inspecciones regulares

Determinadas instalaciones eléctricas —como las de edificios de uso público, industrias o comunidades de propietarios con elevada potencia instalada— están sujetas legalmente a inspecciones periódicas para verificar que siguen siendo seguras con el paso del tiempo.

El Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT) establece en su Instrucción ITC-BT-05 que estas revisiones deben realizarse, como regla general, cada 5 o 10 años, según el tipo de instalación. Por ejemplo:

  • Las comunidades de vecinos de viviendas con una potencia contratada superior a 100 kW están obligadas a pasar una inspección cada 10 años.
  • Los garajes comunitarios con más de cinco plazas deben de pasar una inspección cada 5 años
  • Los locales de pública concurrencia como bares, tiendas, academias u oficinas abiertas al público, tendrán que pasar periódicamente una inspección OCA cada cinco años. 

Estas inspecciones deben ser realizadas por un Organismo de Control Autorizado (OCA), que comprueba el estado de las protecciones, las canalizaciones, cuadro eléctrico, los sistemas de puesta a tierra y otros elementos. Un resultado favorable garantiza la continuidad del suministro y evita sanciones o responsabilidades en caso de incidente eléctrico.

Como has podido leer, una instalación en servicio no depende solo de su correcto funcionamiento aparente, sino de superar las revisiones reglamentarias que certifican su seguridad a lo largo del tiempo.

Si hay defectos detectados previamente y requieren revisión tras las correcciones

Cuando una OCA realiza una inspección y encuentra deficiencias que impiden la emisión de un certificado favorable, a la instalación se le considera ¨No conforme¨. Este dictamen negativo obliga al titular a corregir las partes de la instalación que se encuentran afectadas para que se ajusten a la normativa de seguridad vigente. 

Una vez se hayan subsanado estos aspectos afectados, es obligatorio solicitar una segunda inspección o inspección de subsanación llevada a cabo por la misma OCA que emitió el primer dictamen negativo. 

El plazo para realizar estas correcciones y solicitar la nueva inspección suele ser limitado, normalmente establecido por la reglamentación sectorial aplicable , por ejemplo: tres o seis meses dependiendo de la gravedad de los defectos y de la comunidad autónoma. 

Recalcar que mientras la instalación tenga un dictamen desfavorable no puede ser legalizada ni puesta en servicio por no cumplir con la normativa de seguridad industrial. 

Tras accidentes o sucesos excepcionales que puedan afectar la seguridad

Tras cualquier evento como un accidente o suceso excepcional que pueda haber afectado a las condiciones originales de seguridad o integridad estructural hace que sea necesario realizar una nueva inspección por parte un Organismo de Control Autorizado (OCA). El objetivo de esta medida es garantizar que la instalación no presenta riesgos latentes antes de su reanudación. 

La inspección se centra en evaluar la magnitud del daño y verificar si los elementos de seguridad mantienen su correcta funcionalidad, confirmando que las reparaciones o sustituciones que se han realizado cumplen con la normativa vigente. 

Una vez realizada esta inspección, si toda la instalación se ha restaurado correctamente y cumple con las medidas de seguridad, la OCA emite un nuevo certificado favorable. Sin este dictamen positivo, la instalación no podrá ponerse legalmente en servicio de nuevo. La finalidad es prevenir la repetición del accidente o fallo y derive en un riesgo residual. 

Para tratar de hacer un resumen de todo lo visto; una OCA certifica que una instalación eléctrica está bajo normativa, cuenta con las condiciones de seguridad que la ley requiere y si los elementos de la instalación están instalados con los criterios exigidos en la normativa actual.

Por otro lado, es muy importante saber que los trabajos y modificaciones exigidos por la OCA serán realizados por una empresa electricista autorizada, certificando, en los casos necesarios, que la instalación cumple con los requisitos de seguridad y normativa exigida en el REBT. En Luzmart, sabemos lo importante que es la seguridad y que tu instalación eléctrica cumpla con la normativa. Por eso, contacta con nosotros para descubrir cómo te podemos ayudar.

Llegamos al final del artículo. Esperamos que hayamos resuelto todas tus dudas acerca de las inspecciónes OCA en electricidad. Si tienes más dudas acerca de instalaciones eléctricas, en nuestro blog podrás encontrar otros artículos con gran utilidad y muy interesantes para saber más sobre electricidad.

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